Con la finalidad de reconocer a las empresas, instituciones o clubes que incluyan en sus departamentos de Comunicación a titulados en Periodismo y Comunicación Audiovisual, es decir, que contribuyan a luchar contra el intrusismo laboral, la Asociación Salmantina de Periodistas (ASPE) sigue visitando a entidades de la provincia que cumplan con ello.
Después de acudir a El Corte Inglés de Salamanca y a Asaja Salamanca, la ASPE se desplaza hasta el capitalino Pabellón Municipal de Würzburg para conocer mejor el funcionamiento comunicativo del Club Baloncesto Perfumerías Avenida, cuyos primeros equipos femenino y masculino militan en la primera y en la cuarta categoría de este deporte, respectivamente.
Al frente del gabinete de Comunicación se encuentra desde hace trece temporadas Germán Rubio, licenciado en Periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca y que cuenta con experiencia previa en varios medios de comunicación.
Rubio divide su trabajo en tres áreas: comunicación interna y externa, relaciones institucionales y marketing: «Internamente, participo en asuntos comunicativos del club, aconsejo a los deportistas sobre el manejo de sus redes sociales y esta temporada, por ejemplo, la entrenadora de la plantilla femenina, Anna Montañana, me invitó a incluir alguna cláusula en el código disciplinario. Indiqué que es necesario atender a la prensa se gane o se pierda, por lo que el jugador o jugadora que se niegue puede ser multado. Somos un club con mucha repercusión en los medios y hay que cuidarles. Con ellos me comunico por correo electrónico, llamadas de teléfono o mensajes de WhatsApp. Se envían notas de prensa, se hacen ruedas de prensa y se gestionan entrevistas con antelación suficiente para evitar trastocar los planes de los equipos o de los deportistas, es decir, es complicado conceder una entrevista para las 2 de la tarde si se pide a las 12 del mediodía. Antes, los periodistas estaban más presentes en los entrenamientos, pero ahora también les sirven vídeos con declaraciones que les hago llegar o pongo en las redes sociales, lo que a ellos les ahorra trabajo y a mí, egoístamente, me viene bien para obviar alguna pregunta delicada. La relación con ellos es fluida y a veces les pregunto cómo les viene poner la presentación de una jugadora un día u hora determinados. Hay pocos redactores de Deportes en los medios de Salamanca y estaría bien que los clubes estuviéramos en contacto para evitar solapar nuestras ruedas de prensa. Con compartir un grupo de WhatsApp valdría. La labor de relaciones institucionales es un poco de relaciones públicas. La de marketing es la que más me cuesta porque es la más alejada de la comunicación puramente dicha y requiere de organizar varios eventos. Afortunadamente, en esta parcela cuento con la ayuda de personal del Grupo Recio (dueño de la entidad) y de integrantes llegados del Club Baloncesto Tormes, con el que nos fusionamos este verano para crear la sección masculina».
«Cuando llegué, me propuse que el Perfumerías Avenida fuera como un medio de comunicación, por lo que hago vídeos y temas vinculados a la prensa escrita o la radio», revela este periodista que considera que «la página web ha pasado a ser secundaria, ya que lo que más se consultan son las redes sociales que tenemos (Bluesky, Facebook, Instagram, Tik Tok, Twitter, WhatsApp y Youtube), que es lo que más tiempo de trabajo me lleva, pero que es la mejor manera para que los aficionados participen en el día a día sin necesidad de estar junto a nosotros».
La red social más empleada por el Avenida es Twitter: «Es la que más mueve. Me fijo en lo que hacen otros clubes y me formo continuamente viendo mucho esta red para saber qué contenido funciona y a qué horas. Las herramientas de Inteligencia Artificial que uso son para traducir algunas declaraciones en extranjero e incrustarlas en los vídeos. Con lo que los periodistas nos vamos a tener que poner las pilas es con el diseño gráfico. Cada vez se valora más».
Con la incorporación de la sección masculina, Germán ha variado su modo de trabajar este curso, pues en vez de viajar con el primer equipo femenino a todos sus partidos a domicilio, acude a algunos puntuales. A cambio, lleva la comunicación del nuevo plantel y de su cantera, es decir, dobla la tarea desempeñada hasta 2024.
«No tengo un horario establecido, pero me tocan un poco todos por las horas de los entrenamientos o encuentros, de atender a los medios…», afirma a la vez que detalla su agenda en un día de encuentro por la tarde en Salamanca para la primera disciplina femenina: publicar datos previos sobre la cita, subir a las redes sociales fotografías y vídeos del entrenamiento matinal, estar en el polideportivo tres horas antes del inicio del duelo para informar sobre la llegada del equipo, montar la publicidad con vallas LED, narrar para FEB TV (si es de Liga) a la vez que escribe en Instagram y Twitter cómo va el partido, organizar la rueda de prensa posterior con la entrenadora, actualizar la página web y enviar a la Federación Española de Baloncesto un vídeo con el resumen del compromiso (si es un duelo europeo, la Federación Internacional de Baloncesto es la encargada de editarlo). De esta forma, su jornada puede empezar a las 10 de la mañana y concluir a las 3 de la madrugada. La exigencia es menor con el cuadro masculino, ya que es innecesario que narre y haya rueda de prensa. La dificultad llega cuando ambas formaciones juegan a la misma hora (en municipios diferentes, lógicamente) o uno por la tarde y el otro en la mañana de la fecha siguiente, aunque los dos encuentros se celebren en Salamanca.
Para facilitar su trabajo, el club cuenta con colaboradores que realizan fotografías u ofrecen espacios para grabar vídeos y llevar a cabo determinados actos, como la presentación de algún deportista tras ser fichado.
Al margen de sus quehaceres como responsable de Comunicación del club, a Germán también le ha tocado multiplicar sus funciones para que todo funcione correctamente dentro y fuera de la pista, por lo que ha ejercido de delegado, traductor y solucionador de problemas. «Tengo que acompañar a algunas jugadoras cuando llegan a Salamanca o a efectuar algunos trámites. Como varias solamente hablan inglés, me llaman cuando les surge un inconveniente o una avería en casa».
Por si fuera poco, hay aficionados del equipo que le transmiten sus preocupaciones, lo que le genera momentos divertidos: «De vista conozco a la mayoría, pero es llamativo que posean mi número de teléfono y me cuestionen algunos asuntos o que me paren por la calle para preguntarme por temas de logística o si ya hemos fichado a alguien con la intención de tener ellos la exclusiva. ¿Cómo lo voy a pregonar antes de anunciarlo oficialmente a través del club y de hacérselo llegar a los medios de comunicación? Pero eso significa que están implicados con lo que hacemos. Para algunos, su vida es el Avenida».
Para Rubio, también, ya que lo sentimental excede a lo laboral. «Me exijo mucho más de lo necesario, pero me gusta mucho lo que hago porque, al final, soy como mi propio jefe. Yo decido qué vídeos o fotografías publicar, qué puede interesar al seguidor… En vacaciones también pienso qué vendría bien hacer en la siguiente campaña. La relación con el presidente, Jorge Recio, es muy buena. Hablo diariamente con él porque le gusta estar informado de lo que pasa. Me deja mucha libertad y le encantan las novedades que se introducen en mi parcela», asegura.
De cara al futuro, para trabajar más cómodamente y ampliar sus posibilidades profesionales, Germán Rubio desea que se mejoren las instalaciones del Pabellón Municipal de Würzburg, en el que juegan los primeros conjuntos del club y en el que él desarrolla su trabajo sin oficina fija por ubicarse en un lugar u otro del recinto en función de la tarea a desempeñar. «Sería necesario tener una iluminación y una megafonía distintas para poder hacer espectáculos, contar con un espacio para reunir a patrocinadores e invitados, que existiera una separación entre la zona reservada para los periodistas y la grada (comparten ubicación en un fondo) y disponer de una sala de prensa en condiciones (actualmente, es un antiguo almacén sin tomas de sonido)». La asistencia está dada; falta meter la canasta.
